XVI Cumbre del Grupo de Río

• Me complace que en este encuentro continuemos la reflexión que tuvimos oportunidad de iniciar recientemente con la adopción del Consenso de Monterrey en un tema de trascendental importancia para los países de la región.

• Tal como lo manifesté en aquella ocasión, el tema del Financiamiento para el Desarrollo es un tema de la Agenda Global que debe ser tratado desde la perspectiva del principio fundamental de la responsabilidad compartida.

• Sin duda, la Cumbre de Monterrey fue un primer paso hacia la consolidación de nuevas y valiosas asociaciones, que permitirán la vinculación constructiva de gobiernos, organizaciones no gubernamentales, organismos internacionales y distintos sectores de la Sociedad Civil, orientada a trabajar en favor del desarrollo, alianza necesaria para lograr los objetivos de la Cumbre del Milenio.

• Considero que el “Consenso de Monterrey” marca una pauta de cambio, a diferencia de lo sucedido en Seattle o Génova. Es un punto de inflexión en la participación de la sociedad civil y las ONG en la discusión de la agenda global, lo que puede significar una mejor gobernabilidad del sistema internacional.

• Quisiera destacar con satisfacción el reconocimiento que se hizo en la Cumbre de Monterrey a la labor de las organizaciones financieras regionales que juegan un papel fundamental para los países de la región.

• Uno de los temas de mayor proyección en los próximos años y que fue ampliamente planteado en la Cumbre fue el de los ”Bienes y Servicios Públicos Globales”, no sólo en razón de la incidencia que tendrán en la gobernabilidad global, sino por el nuevo enfoque con que se deben abordar los mecanismos para financiar dichos bienes de manera que beneficien a todos los países.

• Sin duda, nadie debería discutir la importancia de considerar como bienes públicos globales a la paz y seguridad mundial, la preservación del medio ambiente, la estabilidad financiera internacional y la lucha global contra las pandemias como el HIV-SIDA.

• Sin embargo, reconocemos que es necesario profundizar su discusión a fin de establecer con claridad hasta donde llegan las competencias de los Estados en estas materias y el papel de la Cooperación internacional.

• La identificación de lo que se consideran Bienes Públicos Globales es, a menudo, el resultado de unas preferencias de la sociedad y no necesariamente son de tipo universal.

• Tenemos, por eso, que lograr un consenso entre nosotros acerca de la definición y tratamiento que debemos dar todos y cada uno de los Estados a los denominados Bienes Públicos Globales.

• Y es más: Así como debemos reconocer la importancia de los Bienes Públicos Globales, también debemos aceptar existencia de ”amenazas” o “males” públicos globales como las pandemias antes mencionadas.

• Igualmente prioritario, resulta la reorientación de recursos económicos tendientes a la financiación de la provisión de los bienes públicos globales, o la disminución y previsión de los efectos nocivos de los llamados “males” públicos globales, es decir, eventos que afectan indiscriminadamente a toda la humanidad, pero que son especialmente duros con los más desprotegidos.

• Es necesario tener en cuenta que, a la hora de financiar los Bienes Públicos Globales o de pagar por las “amenazas o daños” en estos, los países industrializados sean conscientes de las deudas no sólo financieras de los países en desarrollo, sino de la deuda de los países desarrollados con el mundo y la equidad. Es necesario que en el futuro cercano se garantice con transparencia, un acceso y una participación igualitaria a estos bienes para todos los países.

• Finalmente, y teniendo en cuenta el conjunto de recomendaciones presentadas durante la Conferencia y el proceso preparatorio, así como en los eventos paralelos, mi país reitera una vez más la necesidad de asegurar un seguimiento adecuado y permanente de los compromisos adquiridos en Monterrey, a través del fortalecimiento del trabajo del Consejo Económico y Social ECOSOC, con una mayor coordinación y nexos sustantivos con los organismos de Bretton Woods, Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la OMC.

Lugar y Fecha

San José, Costa Rica
12 de abril de 2002