UN SECTOR FINANCIERO SÓLIDO Y FORTALECIDO, PIEZA FUNDAMENlAL PARA LA GENERACIÓN DE EMPLEO 2017-12-18T11:48:15+00:00

Project Description

Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, con ocasión de la sanción de la Ley de Reforma Financiera

La oportunidad de la reforma

Con razón los analistas económicos han venido repitiendo desde la erupción de la crisis financiera mejicana de 1995 que, a la postre, “nada resulta tan bueno como una crisis financiera para prender el motor de las sanas regulaciones del sistema financiero”.

Hoy prendemos ese motor con la sanción de esta ley financiera.

Desde el momento en que declaré la emergencia económica en noviembre de 1998, se puso en evidencia la falta de mecanismos ágiles para enfrentar nuestras fragilidades financieras y las turbulencias internacionales, como la que se desató en agosto del año anterior. También se hizo manifiesta la falta de apropiadas regulaciones del sistema cooperativo y las debilidades en materia de montos y calidades de las provisiones y garantías de nuestro sistema financiero. Es claro que la crisis financiera no fue un invento de esta administración, como lo sugirieran quienes tenían a su cargo años atrás la supervisión del sistema, que ellos dejaron desgranar entre sus manos, sin siquiera advertirlo.

Con los cambios adoptados en el Estatuto Orgánico del Sistema Financiero, incluyendo el requerimiento de mayores capitales reales y de instrumentos ágiles para la solución de problemas de solvencia, vamos a lograr que Colombia se posicione nuevamente como uno de los países líderes en América Latina en materia de regulación y supervisión bancaria.

Mecanismos contemplados en la reforma

La difícil coyuntura económica que ha vivido el país en los últimos años, condujo a un deterioro del sector financiero e hizo necesario tomar fuertes medidas que evitaran la agudización de las dificultades. Gracias a las acciones adelantadas, se ha logrado contener el deterioro de la cartera vencida del sector privado, estabilizándolo alrededor del diez por ciento al cierre del primer semestre de este año.

En materia de banca pública está en marcha, sin lugar a dudas, la más importante transformación de las últimas décadas en Colombia. Hemos dado pasos trascendentales con la creación del nuevo Banco Agrario, la fusión del Banco Uconal con el Banco del Estado, la recapitalización del Banco Central Hipotecario y Bancafé y las fusiones de la banca de segundo piso y de las fiduciarias.

Para aliviar a los deudores de créditos hipotecarios, el Gobierno nacional decreto importantes alivios a los deudores de este tipo de créditos. Hacia el futuro, se contará con novedosos esquemas de titularización de cartera hipotecaria, explícitamente contemplados en esta nueva ley. Ellos permitirán controlar los problemas del desfase existente entre los plazos de captación y los de colocación de los créditos hipotecarios a largo plazo, es decir, lo que se ha dado en llamar el “descalce de plazos hipotecarios”.

Estamos empeñados en fortalecer el patrimonio técnico de la banca por medio de líneas de crédito para recapitalización, las cuales han empezado a ser utilizadas de forma dinámica por el sector privado, una vez se han otorgado las garantías del caso. La semana pasada, por ejemplo, se formalizó el uso de este mecanismo de capitaliza- ción de Fogafín por parte de tres importantes bancos de larga trayectoria en Colombia y pronto totalizarán unos seis.

Gracias a este novedoso mecanismo, vamos a revitalizar el patrimonio bancario y su capacidad para generar nuevo crédito bancario. La nueva ley contempla que los capitales deben mantener su valor real en el tiempo, ajustando sus requerimientos de acuerdo a la inflación.

Mi gobierno no ha ahorrado esfuerzos por sacar adelante al sistema financiero de la difícil situación en que lo encontramos, no para salvar banqueros ni para socializar deudas como algunas tendenciosas críticas afirman, sino para proteger a los ahorradores y a la confianza pública en el sistema de pagos, sin la cual ningún proceso de reactivación económica es posible.

Con los nuevos mecanismos de intervención para solucionar los problemas estructurales de la banca pública y la expedición del marco legal que permitirá el fortalecimiento del sector financiero, vamos a sentar las bases necesarias para reactivar la economía durante el segundo semestre y recuperar la confianza por parte del público. Un sector financiero sólido y seguro es la pieza fundamental para la generación de empleo. Estamos sacando al país de la bancarrota.

Uno de los principales aspectos contenidos en la reforma tiene que ver con las condiciones de ingreso al sistema financiero y el manejo de situaciones de crisis con el fin de proteger adecuada y oportuna- mente el ahorro del público.

Por esta razón, la reforma incrementó algunas de las exigencias de capital, las cuales deberán cumplirse en forma permanente. Con esta medida se permite que la base de capital se mantenga en términos reales durante el desarrollo de la actividad de las entidades financie- ras.

La reforma busca que las nuevas entidades cuenten con los estudios y elementos técnicos necesarios para asegurar su adecuado funcionamiento. Asimismo, con la finalidad de preservar la solvencia de los participantes en una operación de constitución, se establece la obligación del solicitante de acreditar que por lo menos una tercera parte de los recursos que aporta son propios y no el resultado de operaciones de endeudamiento u otras análogas.

En este mismo sentido, la ley otorga al Gobierno Nacional la facultad de establecer una serie de indicadores financieros con el propósito de detectar tempranamente los riesgos y adoptar las medidas preventivas que puedan mitigar sus efectos. Dentro de tales medidas, cabe destacar la facultad de crear mecanismos temporales de administración, con o sin personería jurídica, con el objeto de optimizar la gestión.

En materia de toma de posesión, la reforma hace la distinción entre las causales de carácter automático y las que permiten un margen de apreciación por parte de la Superintendencia Bancaria. Asimismo otorga la posibilidad de definir durante el proceso, la finalidad de la intervención y se otorgan amplias facultades para solucionar las crisis, señalando explícitamente, que el Presidente de la República podrá dictar normas para desarrollar las reglas generales relativas a la toma de posesión.

Con el fin de lograr que los procesos de liquidación se desarrollen ágilmente, la reforma mantiene las normas vigentes, pero las ajusta a la experiencia de los últimos años. Cabe destacar la preferencia para que la liquidación de los activos de la entidad se realice a través de mecanismos de mercado y en condiciones que permitan recupe- rar el valor comercial de los mismos. También se establece el derecho que tiene Fogafín para recuperar sus propios activos y una mayor agilidad en el recobro de los bienes que hayan salido irregularmente de las entidades, así como la creación de reservas separadas para cada tipo de entidad a garantizar.

Por otra parte se establece la posibilidad de utilizar el seguro de depósito no sólo pagando directamente al ahorrador, sino también permitiendo que los recursos sean utilizados de manera diferente para que el ahorrador reciba finalmente el pago de su depósito. Igualmente se prevé la posibilidad de cancelar a los ahorradores, a partir del momento de la toma de posesión, una suma hasta por un monto equivalente al valor del seguro de depósito o de la garantía correspondiente, con la finalidad de acelerar el pago.

Para lograr una gestión más eficiente en materia de vigilancia y control por parte de la Superintendencia Bancaria, la reforma otorga a esta entidad personería jurídica y patrimonio propio y una mayor autonomía administrativa. De esta manera, la Superintendencia contará con las herramientas necesarias para que las modificaciones en materia de entrada, permanencia y salida del mercado sean congruentes con los principios establecidos en la reforma.

En lo que hace referencia al régimen de inversión y operaciones de los establecimientos de crédito se facultó a éstos para invertir en otros, exceptuando los de su misma clase. Adicionalmente, la reforma mantiene la separación entre banca comercial y banca de inversión, de tal manera que las corporaciones financieras mantienen su exclusividad en las inversiones en el sector real.

Teniendo en cuenta la difícil coyuntura que vive el sistema UPAC, se facultó al Gobierno Nacional para reglamentar un sistema especializado de financiación de vivienda de largo plazo que consulte la capacidad de pago de los deudores. Este sistema deberá balancear apropiadamente los incrementos en los saldos de la deuda, las cuotas mensuales y los plazos de pago. Vamos a continuar trabajando en esta dirección y estamos seguros que por esta vía, y con las acciones ya tomadas por parte del Banco de la República, al ligar nuevamente el sistema UPAC exclusivamente a la inflación, la demanda por vivienda pronto se recuperará y con ella la construcción y el empleo.

Es justo hacer un reconocimiento especial al Congreso de Colombia que introdujo importantes modificaciones al proyecto inicial. Cabe destacar por ejemplo la modificación de las reglas de aseguramiento de los bienes inmuebles de las entidades vigiladas por la Superintendencia Bancaria, la facultad otorgada a las entidades vigiladas por la Superintendencia de Valores para intermediar en el mercado de divisas y el establecimiento de un nuevo criterio para determinar el interés moratorio máximo, entre otras.

Quiero hacer una especial mención de la creación de la Comisión de la Verdad que tiene la importante misión de informarle al país las causas y señalar a los responsables de las pérdidas del sector financiero estatal.

Mi gobierno no va a permitir que caigan en el olvido los actos de personas inescrupulosas que, utilizando irresponsablemente los dineros del público, se lucran personalmente o permiten que se mal- versen los recursos del Estado. En este caso pueden estar seguros que no habrá perdón y olvido.

En un plazo de seis meses esta comisión, integrada par el Contralar, el Procurador, el Fiscal y el Superintendente Bancario y de Valores, entregará un informe minucioso de los motivos que produjeron las pérdidas de las entidades financieras del sector público.

Quiero solicitarle a todas estas entidades que presten su total colaboración a la comisión para que pueda llevar a feliz término esta tarea, y así conseguir la transparencia y la honestidad que tanto exigimos los ciudadanos de las entidades oficiales.

Como podemos ver, la nueva Ley de Reforma Financiera nos permitirá contar con un sector financiero fortalecido, capaz de responder a la exigente coyuntura económica y con facultades que claramente promueven el desarrollo del mercado de capitales en Colombia. Las labores de supervisión y de control ahora se verán enriquecidas con la flexibilidad propia que exige la llamada nueva arquitectura financiera internacional, la que no sólo deberá proteger de mejor manera los ahorros del público, sino responder de forma más sólida a la volatilidad propia de un mundo económicamente globalizado.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
3 de agosto de 1999

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