Santos se lleva el premio de dejar el país más lleno de coca del mundo: Andrés Pastrana

El expresidente de la República dice en La W que sin la ayuda de Estados Unidos Colombia no tendría los recursos para combatir el narcotráfico.

Fuente: W Radio

Bogotá, Colombia
14 de septiembre de 2017

Ex presidentes Pastrana y Calderón coinciden en que es poco probable que Trump se acerque a América Latina

Los expresidentes Andrés Pastrana y Felipe Calderón afirmaron en NTN24 que consideran poco probable que haya un acercamiento del presidente Donald Trump a América Latina. Además, indicaron que la crisis de los partidos políticos ha generado el ascenso de figuras que degeneran en autoritarismo, lo que perfilan sea el caso del mandatario estadounidense.

Fuente: La Tarde NTN24

Bogotá, Colombia
20 de enero de 2017

Andrés Pastrana: “El Plan Colombia es una historia de éxito”

“Yo tengo críticas, yo he sido un hombre de paz, creo en la paz, me la jugué por la paz, pero creo que tenemos que buscar mecanismos que nos permitan que esta paz sea permanente”, dijo Andrés Pastrana, expresidente colombiano.

Andrés Pastrana Arango, expresidente de la República de Colombia entre 1998 y 2002 es una de las personas con mayor autoridad para abordar temas relacionados con el Plan Colombia, y no necesita mayor presentación. La vena política le viene de familia por ser hijo del expresidente Misael Pastrana Borrero, que rigió los destinos del país de 1970 a 1974.

Se encuentra en Washington por una invitación de la Casa Blanca para celebrar una década y media de progreso bajo el Plan Colombia, según el propio presidente Barack Obama, quien agradece la presencia de Pastrana junto al presidente Juan Manuel Santos.

“Yo creo que el que más está de celebración soy yo. Hoy es el propio presidente de EEUU quien nos invita a su casa, a la Casa Blanca, a celebrar 15 años de éxitos”, dice el ex mandatario colombiano.

Su biografía es extensa y su labor parece interminable. En 1988 se convirtió en el primer alcalde de Bogotá elegido por votación popular; en 1990 fundó el movimiento Nueva Fuerza Democrática, de ideología conservadora, por el que fue elegido senador. Se presentó luego a los comicios presidenciales de 1994, pero fue derrotado por el candidato liberal Ernesto Samper. En las elecciones presidenciales de junio de 1998 fue elegido presidente con el 50,4% de los votos, venciendo al liberal Horacio Serpa e iniciando de inmediato diálogos con la guerrilla de las FARC.

“Cuando yo llego a la Presidencia de la República en 1998, Colombia para muchos era un estado fallido, la guerrilla envalentonada. En los primeros años antes de mi toma de posesión, la guerrilla había secuestrado más de 1.000 soldados y policías. El país en ese momento estaba desertificado, el presidente de Colombia, Ernesto Samper, no tenía visa con Estados Unidos porque el narcotráfico había comprado en la cabeza de él, la presidencia de Colombia, la situación económica era difícil y ¿qué pasó? Creamos el Plan Colombia y 15 años después, hoy, pasamos de ser un estado fallido a un país viable”.

¿Estamos ante el capítulo II del Plan Colombia?

“Vamos a utilizar una expresión del tenis: si estamos ganando con el servicio, ¿para qué cambiarlo, si el Plan Colombia nació originalmente para la paz, para combatir el narcotráfico como uno de sus aspectos fundamentales? Nosotros en mi Gobierno logramos hasta 750 millones de dólares -en ayuda norteamericana-. Posteriormente, durante el Gobierno del presidente Uribe el Gobierno americano redujo a la mitad esa ayuda cuando nace la Iniciativa Mérida.

Pastrana se refiere a que en sus comienzos el Plan Colombia tenía destinados un 75% para programas de ayuda social y el restante 25% era para la estrategia militar. Luego, se invirtieron los usos y lo militar se llevó la mayor parte. ¿Cómo definirlo mejor?

”Si ya el Plan pasó por el Congreso, lo estamos haciendo, ¿para qué lo cambiamos? Lo que hay que hacer es al interior del Plan Colombia, tomar la decisión de que los recursos militares van a pasar en buena parte al aspecto social”

El expresidente señala que las tres políticas más importantes sociales en Colombia hoy en día se crearon sobre la base de este Plan.

“Yo cree un plan que se llamaba Familias en Acción que hoy beneficia a dos millones y medio de familias en Colombia, creamos también Jóvenes en acción, Empleo en Acción”, explica mientras recuerda que una de las condiciones del Plan Colombia era justamente el Tratado de Libre Comercio entre los dos países que finalmente se aprueba el 10 de octubre de 2011, por el congreso de los Estados Unidos, y entra en vigencia desde el 15 de mayo de 2012.

“Yo le dije a los americanos “I need trade not aid” (Yo quiero tratado comercial no ayuda).

¿Cómo entender ahora la fase del postconflicto?

“Hay dos temas todavía que son complicados. Ayer salió una encuesta que dice que el 70% del país no está de acuerdo con el manejo que le ha dado (Juan Manuel) Santos al proceso de paz en Colombia, por eso yo hablo de que hay que crear un consenso. El problema no es firmar la paz, sino firmar una paz que sea duradera. Por eso yo insisto en que el único que puede convocar al país es el presidente de la República y convocar a los colombianos para que firmemos una paz duradera. En segundo lugar, en mi caso personal tengo críticas al tema de la justicia que está planteando el presidente porque viene impulsando la tesis de que el narcotráfico es un delito conexo”.

“Si no es un delito principal, en buena parte se está lavando la cara de las FARC ¿y no van a ser juzgadas luego de que los EEUU los han catalogado como el mayor cartel de la droga del mundo?”.

Pastrana sostiene que si a Timochenko, hoy jefe de las FARC, catalogado como el jefe máximo por el Departamento de Estado, no se le juzga por los delitos cometidos, ¿cómo puede Colombia mantener ante el mundo que el narcotráfico es un delito conexo y no un delito político y luego entrar en la contradicción de pedir ayuda para combatir o seguir combatiendo a la narcoguerrilla?

Pastrana recuerda como por exigencias de las FARC, el presidente Santos suspendió la fumigación en el año 2014 y a raíz de esa decisión aumentaron los cultivos en un 40%.

“Eso demuestra que estamos en retroceso de lo que logramos con el Plan Colombia y no solo 40% se aumentaron los cultivos sino que Colombia pasó a hacer el mayor cultivador de coca inclusive hoy más que Bolivia y Perú juntos, además de que aumentaron los ingresos de las FARC en un 40% a consecuencia de la decisión del Presidente Santos de parar la fumigación”.

¿Se está firmando la paz muy rápido o no está lista todavía?

“Hay temas que llaman la atención. Parece que hay temas por discutir. Ojalá que el país conozca de forma muy clara que es lo que se va a discutir, especialmente en este punto, porque yo no creo que haya un caso en el mundo en el que se esté negociando con un grupo terrorista y al mismo tiempo con el capo del cartel más importante. Esa mezcla no se ha dado en ningún otro proceso de paz y eso hay que manejarlo con mucho cuidado”.

¿Está optimista?

“Yo tengo críticas, yo he sido un hombre de paz, creo en la paz, me la jugué por la paz, pero creo que tenemos que buscar mecanismos que nos permitan que esta paz sea permanente. ¿Cómo entender nosotros que después de 60 años de violencia, el 70% de los colombianos no estén de acuerdo con el Gobierno y no estén de acuerdo con un proceso de paz? Eso no puede suceder”.

¿Si ustedes no están de acuerdo, como esperan que EEUU o el mundo lo esté?

“Por eso le he dicho al presidente (Santos) convoque al país, hay críticas. El presidente me invitó a participar en la Comisión de Paz. No le gustaron algunas de las críticas que le hice y ya no estoy en la Comisión y de lo que se trata es de oír, para que podamos llegar a esa paz duradera que es la que queremos los colombianos. Están jugándose a apresurar una negociación cuando quedan 70 o 100 temas todavía por discutir que se llaman los asteriscos del proceso de negociación”.

Entonces ¿debemos separar el Plan Colombia del Plan de Paz?

“Plan Colombia es una historia de éxito, es una parte fundamental, si llegamos a un proceso de paz. Pero ese final todavía no ha llegado, tristemente porque eso es lo que estamos anhelando los colombianos. Hoy el presidente Obama puede decir que va a dar una partida de 500 ó 600 millones de dólares, pero ese es solo el comienzo, porque el camino, como decimos en Colombia, es largo y culebrero y ese camino es el del Congreso. Nos pueden dar 450 millones o simplemente que nos den 50 o 100. Si ya el Plan Colombia está funcionando ¿Para qué cambiamos el camino?

Fuente: Diario Las Américas 

En 2002 le dejé a Uribe el ejército mejor armado de América Latina: Pastrana

Valentina, la hija del entonces presidente, fue la encargada de ablandar el corazón de Joe Biden, indispensable para poner en marcha el Plan Colombia.

Fuente: Noticias Caracol

Pastrana: En el gobierno Santos “se está desvirtuando el Plan Colombia”

El expresidente de Colombia Andrés Pastrana, en cuyo gobierno surgió el Plan Colombia, hace un balance del acuerdo bilateral de lucha contra el narcotráfico.

Vea la entrevista completa AQUÍ

Fuente: CNN en Español

Tras 15 años de su puesta en marcha, el expresidente y Juan Manuel Santos analizan sus resultados.

Las tres últimas administraciones son las responsables de la ejecución y del cumplimiento de las metas que se gestaron con el Plan Colombia, puesto que bajo su mando estuvieron la destinación de recursos y la ejecución de las políticas públicas establecidas para recuperar a un país que –por poco– es considerado como un Estado fallido.

Es por eso por lo que EL TIEMPO les pidió a dos de sus protagonistas –al presidente Juan Manuel Santos y al exmandatario Andrés Pastrana– que analicen en retrospectiva y, al mismo tiempo, hacia el futuro los resultados que se han visto desde que se puso en marcha el Plan Colombia.

Santos, quien asegura que este programa se debe reenfocar por cuenta de la paz, y Pastrana, más crítico con lo que se ha hecho durante el último lustro, estarán esta semana en Washington como invitados especiales de la Casa Blanca para conmemorar los 15 años de la implementación de este programa.

Un plan que cambió a Colombia: Juan Manuel Santos

El 30 de agosto del 2000, el presidente Clinton vino a Cartagena para lanzar, junto al presidente Pastrana, el Plan Colombia. Al terminar la ceremonia, el mandatario norteamericano preguntó si alguien quería hacer algún comentario. Yo, que entonces era ministro de Hacienda, alcé la mano y le dije: “¿Usted se acuerda del lema de su campaña?”. Me refería a aquella frase que hizo carrera sobre lo que realmente importa a la gente: “¡Es la economía, estúpido!”. Clinton captó de inmediato y me respondió, sonriendo: “¿Me está llamando estúpido?”. “Ni más faltaba –le dije–. Solo quería recordarle que Colombia está en una situación muy delicada. Venimos de la peor recesión en más de 70 años, y necesitamos el apoyo de Estados Unidos para que el Banco Mundial nos dé una garantía que nos permita vender nuestros bonos e impedir una cesación de pagos. Si esto llega a ocurrir, el Plan Colombia nace muerto”.

Como resultado de esta pregunta Clinton me citó en Washington, donde tuvimos todo el apoyo de su gobierno y logramos los recursos para comenzar la recuperación económica. Eso salvó al Plan Colombia y a la economía colombiana. Y ahí comenzaron a llegar los fondos para fortalecer nuestra Fuerza Pública.

Posteriormente, como ministro de Defensa del presidente Uribe, con el apoyo del Plan Colombia, tuve la oportunidad de hacer una reingeniería de la inteligencia de nuestras Fuerzas Armadas y fortalecer su capacidad operacional, lo que permitió cambiar la correlación de fuerzas con la guerrilla, allanando el camino hacia la paz.

Ya como Presidente, he liderado el último lustro de cooperación con Estados Unidos a través del Plan Colombia, una cooperación que, si bien sigue teniendo un componente de seguridad, cada vez destina más recursos a otros aspectos, como el desarrollo social y rural.

La Colombia de hoy, esta Colombia que se acerca a la paz, que lidera el crecimiento económico en América Latina, que ve disminuir cada vez más el desempleo y la pobreza, y que tiene la tasa de homicidios más baja en 35 años, tiene muchos motivos de gratitud con los gobiernos de los presidentes Clinton, Bush y Obama, y con el Congreso de Estados Unidos, por haber mantenido su apoyo a este plan. Un apoyo cercano a los 10.000 millones de dólares.

Ahora tenemos que avanzar sobre nuevos retos: la consolidación de la paz en las regiones; la sustitución de cultivos ilícitos y el apoyo a proyectos productivos alternativos, sin descuidar la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado; el desminado; el fortalecimiento de la justicia; la protección de los recursos naturales; el estímulo al emprendimiento y la innovación, y la promoción de una cultura de tolerancia y convivencia en el país.

En estas y otras tareas –que se proyectan por otros 15 años–, estoy seguro de que Estados Unidos y Colombia seguiremos siendo los mejores socios por el desarrollo y el bienestar de nuestros pueblos.

El Plan Colombia descansa en paz: Andrés Pastrana

Las nuevas generaciones están descubriendo la existencia del Plan Colombia y el contexto histórico de una iniciativa que salvó a Colombia del abismo y la enrumbó por el camino de la paz. Son pocos los jóvenes que saben hasta dónde llegó la mafia al comprarse la Presidencia del país. No muchos conocen, por ejemplo, un aviso de recompensa del Departamento de Estado estadounidense que ofrece cinco millones de dólares por un capo de la droga:

“Él (Rodrigo Londoño, alias Timochenko) fijaba las políticas de cocaína de las Farc dirigiendo y controlando i) la producción, manufactura y distribución de cientos de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos y el mundo; ii) la ‘tributación’ del tráfico de drogas en Colombia para conseguir fondos para las Farc, y iii) el asesinato de cientos de personas que violaban o interferían las políticas coqueras de las Farc. En el 2000, junto con Pastor Alape, ordenó al bloque Magdalena Medio retomar zonas coqueras, derribar avionetas de fumigación, aumentar la producción de coca, secuestrar ciudadanos de Estados Unidos y matar campesinos que vendieran pasta de coca a compradores distintos de las Farc.

El plan resucitó las Fuerzas Armadas y la Policía mientras montaba el más ambicioso plan social –Familias en Acción, sustitución de cultivos, etc.– contra el narcotráfico. Enfrentó integralmente al negocio sin condicionarse a un posconflicto. Introdujo la tesis de corresponsabilidad de Estados Unidos como país consumidor. Las Farc, entusiasmadas por su éxito como cartel de la droga, envalentonadas por sus éxitos militares y el ascenso al poder de su amigo Hugo Chávez, no quisieron ver lo que venía.

Sin embargo, doblegadas militarmente y llevadas a sentarse a la mesa de diálogo, las Farc consiguieron lo imposible. En La Habana pactaron con el Gobierno el lavado de su negocio. Lograron el cese de acciones militares y el fin de la erradicación de sus cultivos. Y coronaron con la declaratoria de su narcotráfico como indultable delito político. Las consecuencias fueron inmediatas: la ONU reportó aumentos de 42 % anual en coca y cocaína. En el lapso de los diálogos de La Habana se retornó a los niveles iniciales del plan, en los que Colombia predominaba globalmente en el mercado de la droga.

Los acuerdos de La Habana han desembocado en una nueva bonanza coquera que marca el entierro del Plan Colombia. Las Farc no han enfrentado con franqueza el problema. Al no confesar la verdad de su negocio ni cooperar en su desmantelamiento, dejan una estela de duda sobre el rumbo del llamado posconflicto. Las consecuencias de la vista gorda del Gobierno en este respecto son algo sobre lo que los colombianos debemos reflexionar. La preservación intocable del negocio y las utilidades del narcotráfico de las Farc, terroristas reconocidos globalmente, no pueden ser condición de la paz de Colombia.

Fuente: El Tiempo

El expresidente Andrés Pastrana, quien asistirá a los actos de conmemoración en la Casa Blanca de los 15 años de vigencia del Plan Colombia, aseguró en entrevista con Blu Radio que el mandatario Juan Manuel Santos será el responsable de acabar con el mismo.

“La partida de defunción, el verdugo del Plan Colombia es el presidente Santos y es clarísimo (…) Ahora digo que en este caso es el fin del Plan Colombia porque si para el Gobierno del presidente Santos el narcotráfico es un delito conexo, se está legalizando el mayor cartel de la droga del mundo que es las Farc”, manifestó Pastrana.

En diálogo con Mañanas BLU, el expresidente también lamentó que durante los últimos años el presidente Santos no ha perseguido a las Farc porque está sentado en la mesa de La Habana, lo que ha generado el crecimiento de los cultivos ilícitos.

Sin embargo, aclaró que está feliz, pues fue el padre y creador del Plan Colombia y le tocó “parir y hacer concebir al Plan Colombia en el Congreso de Estados Unidos”.

Fuente: Blu Radio 

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