• Banner textos

  • TRES MILLONES Y MEDIO DE COLOMBIANOS HAN SIDO BENEFICIADOS POR EL ICETEX

    CELEBRACIÓN DE LOS CINCUENTA AÑOS DEL ICETEX

    Hace poco leí un artículo sobre la educación, firmado por el editorialista uruguayo César Jaureguy, una de cuyas ideas quiero compartir con ustedes:

    “Si bien es cierto que las tres necesidades humanas elementales están constituidas por la salud, la educación y la alimentación, todas en definitiva dependen de una sola: la educación, ya que a través de ella puede procurársele soluciones a los males de la primera o a las necesidades de la otra, así como a las cuestiones económicas, sociales y culturales”.

    ¡Qué mejor reflexión que ésta para celebrar las bodas de oro del ICETEX, una entidad que ha promovido más que ninguna otra la educación en Colombia, y con ella, ha contribuido a aliviar todas las demás necesidades de nuestra sociedad!

    Hoy, en la fecha en que se cumplen cincuenta años desde cuando el entonces Presidente de la República, Mariano Ospina Pérez, creara esta institución tan querida por todos los colombianos, es un honor inmenso contar con la presencia del hombre que concibió e impulsó esta genial iniciativa: Gabriel Betancur Mejía.

    Sólo un hombre como Gabriel Betancur, quien se ha caracterizado por su compromiso social en beneficio de los colombianos, pudo vislumbrar tan brillante idea y gestionar la fundación de una entidad cuya misión fuera la de apoyar a los jóvenes estudiantes y profesionales de Colombia.

    Curiosamente, la idea de la creación del ICETEX surgió con base en la necesidad que tuvo su fundador de recurrir a un préstamo de la Compañía Colombiana de Tabaco, Coltabaco, para poder completar la financiación de la beca académica que le había concedido una universidad norteamericana.  Esta situación motivó a Gabriel  Betancur a presentar una tesis de grado en la que proponía la creación del ICETEX como una entidad promotora de la internacionalización educativa.

    Él quiso que el privilegio con el cual contó de prepararse en el exterior para servir a su país y a su gente, lo pudieran disfrutar la gran mayoría de los colombianos que no tenían ningún acceso a este tipo de ayudas. Y con cuánto orgullo puede hoy constatar que, después de cincuenta años, el ICETEX presenta un inigualable balance social: ¡3.5 millones de colombianos beneficiados en los distintos programas que el instituto ofrece!

    Y es que ha sido tan grande la presencia del ICETEX en la vida nacional, que es casi seguro que en cualquier actividad, empresa u hogar del país existe un trabajador, un empresario, un profesor, un amigo o un pariente que ha recibido apoyo del ICETEX.

    Este instituto, caracterizado por su perfil eminentemente técnico, cuenta hoy con la dirección de una destacada y trabajadora mujer: la doctora Luz Marina Chica, quien ha consolidado en los últimos dos años el importante legado de una entidad que hoy es símbolo de servicio y eficiencia para todos los colombianos.

    Bajo su liderazgo, el Gobierno ha suscrito convenios con las universidades del país para que los estudiantes que requieran financiar sus carreras, puedan diferir el pago de sus matriculas según sus programas académicos, y se han constituido 80 nuevos fondos de matrícula financiada. Es decir, ochenta universidades han permitido que sus estudiantes paguen su matricula a plazos.

    Y por primera vez en la historia de la educación en el país, se creó un fondo para ayudar a los padres de familia que estaban en mora en sus pagos en los colegios privados y que veían incierta la permanencia de sus hijos en la educación básica o secundaria.

    Con satisfacción también podemos contarles que durante estos dos últimos años se han concedido más de 32 mil nuevos créditos, se refinanciaron cerca de 122 mil préstamos para la formación o actualización profesional en el exterior y se gestionaron más de 1.600 becas internacionales.

    Además, la modernización del ICETEX es ya una realidad gracias a la inversión de 2.600 millones de pesos en la adquisición de nuevos equipos con avanzados sistemas de información que le permiten al estudiante acceder a través de la Internet a todos sus servicios y obtener por esta misma vía los formularios y convocatorias a las becas.

    Y en el campo internacional, hemos fortalecido nuestra gestión a través de convenios tales como el suscrito con la Organización de Estados Americanos para el manejo total del programa de becas de este organismo en Colombia.

    Así mismo, con países como Japón, Cuba, Francia, Italia, Venezuela y Canadá, se han suscrito y ampliado los convenios de intercambio cultural con miras a ampliar la gama de oportunidades en el exterior. El apoyo generoso de estos y otros países del mundo y de los organismos internacionales ha sido definitivo para el desarrollo de la educación en el país. ¡Los gobiernos extranjeros que han invertido en la educación de los colombianos, están invirtiendo en paz y progreso para el mundo entero!

    Yo estoy convencido de que una nación que no le dé prioridad a la educación de su gente se condena a reproducir problemas tan graves como la desigualdad, la pobreza y la exclusión social de importantes segmentos de la población.

    Esto es especialmente cierto en las actuales circunstancias, que se caracterizan por un entorno internacional cada vez más globalizado en el cual las habilidades y formación de los individuos determinan su capacidad de generación de ingresos y de conseguir empleos dignos.

    En Colombia, el principal reto es dar acceso a una educación de calidad a aquellos que siempre han tenido las menores oportunidades. Hoy por hoy, cerca del 73% de los estudiantes matriculados proviene del 40% más rico de la población, mientras el 20% más pobre apenas representa el 4% del total de estudiantes. Además, los estudiantes más pobres, para cubrir sus matrículas, deben buscar trabajo al mismo tiempo que estudian, elevando la participación laboral y, por ende, las tasas de desempleo.

    Adicionalmente, cada año se gradúan como bachilleres unos 440.000 alumnos, de los cuales 240.000 entran a la universidad y 200.000 no logran este objetivo. La mayor parte de estos 200.000 excluidos provienen de clases populares y serán, si no hacemos algo al respecto, los nuevos desempleados del país.

    Los cincuenta años del Icetex tienen que ser el momento más propicio para que repensemos la entidad de forma que demos solución a esta grave perspectiva, masificando el crédito educativo en Colombia. Afortunadamente, hoy contamos, no sólo con la valiosa experiencia del Instituto y de otras instituciones y programas, sino también con un sector privado cada vez más comprometido con la educación, como la llave que abre las puertas del progreso y el desarrollo del país.

    Dentro de este marco, hoy tengo la satisfacción de dar a conocer a ustedes el programa de crédito y subsidios que hemos diseñado en el Gobierno Nacional para permitir que los bachilleres del país, especialmente los de bajos ingresos, accedan a carreras universitarias intermedias o completas de buena calidad, a través de un sistema de crédito estudiantil de mediano plazo.

    Con este programa esperamos favorecer inicialmente a 40.000 jóvenes de los estratos económicos más bajos, durante el primer año, hasta llegar, en el cuarto año, a una cifra de 122.000. Y para lograr esta importante cobertura vamos a requerir los aportes, no sólo del Gobierno, sino también de las universidades, del sistema financiero y del sector empresarial durante los próximos seis años, mediante un mecanismo de avales que hoy se está estudiando conjuntamente por el Departamento Nacional de Planeación, el ICETEX, las Universidades y el sistema financiero.

    En lo que corresponde al Gobierno Nacional, hoy puedo decir que su aporte para el primer año estará cercano a los 10.000 millones de pesos.

    Pero, además del crédito, una parte fundamental del programa serán los subsidios directos que otorgará el Gobierno a los beneficiarios de menores recursos, que pueden oscilar entre el 20% y el 33% de su cuota mensual.

    Para los primeros 40.000 créditos, correspondientes al año inicial del programa, se requerirá de un presupuesto de 20 millones de dólares, el cual debe ir incrementándose hasta alcanzar en el año 2012 los 460 millones de dólares. El Gobierno asegurará la disponibilidad de los recursos en el primer año, aportando garantías de crédito cercanas a los 5 millones de dólares.

    Con la puesta en marcha del programa, duplicaremos la cobertura del crédito de educación superior en el primer año de funcionamiento del 7% actual al 15% de la población universitaria.

    De igual forma, se sustraerían aproximadamente 450.000 jóvenes de la fuerza laboral en el período 2001-2006, es decir, en promedio, 75.000 jóvenes por año, que equivalen a medio punto de la tasa de desempleo.

    Tenemos que ser imaginativos si queremos aumentar la cobertura de educación y, al tiempo, derrotar el desempleo. Este programa será una solución novedosa que nos permitirá lograr estos objetivos fundamentales. ¡Qué bueno ver hoy al ICETEX, 50 años después de su creación, comprometido como siempre con el futuro de los colombianos!

    Queridos amigos:

    Hoy quiero también expresar mi reconocimiento y gratitud al doctor Ricardo Díez Hochleitner, un buen amigo y un gran humanista, por aceptar la invitación para venir a nuestro país a  participar en estas bodas de oro del ICETEX. Su conferencia dejará en el mundo académico inquietudes para que meditemos sobre el porvenir de nuestra educación como factor clave para nuestro desarrollo.

    El ICETEX, cuyos logros hoy nos enorgullecen y nos convocan, tiene más futuro que pasado. En nuestras manos está que su misión se vea reflejada en las carreras promisorias de las nuevas generaciones del país.

    Mi gobierno está comprometido con la educación porque sabemos que invertir en educación es invertir en la paz, es invertir en un mejor mañana, es invertir, también, en el empleo de todos los colombianos. Es, en definitiva, una inversión para la mejor vida de la nación.

    Y quisiera terminar recordando un antiguo proverbio chino, que exalta la trascendencia de la labor educativa, que con tanto esmero ha promovido el Icetex:

    “Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces por dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona”.

    Muchas gracias


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia

    3 de agosto del 2000

    Destacados

    publicaciones recientes

    Relacionados

    Deja un comentario

    Copyright2020 Biblioteca Presidencial Andrés Pastrana | All Rights Reserved