• Banner textos

  • VIENTOS DE TRANSFORMACIÓN Y MODERNIZACIÓN

    Presentación del proyecto de reestructuración de las Fuerzas Militares.

    Santa Fe de Bogotá, 2 de marzo de 1999.

    En Colombia estamos convencidos de que el camino del cambio nos conduce hacia un mejor país: un lugar en donde para todos existan la paz, la tranquilidad y la justicia social.

    Por eso hoy trabajamos, sin descanso y con optimismo para recorrer ese camino en compañía de todos los colombianos de bien.

    Al mismo tiempo, hemos entendido que tenemos que transformar nuestras costumbres y nuestras organizaciones para que marchen de la mano con los cambios que demanda el país entero, en especial para que los ciudadanos puedan recibir una eficaz atención a todas sus necesidades.

    Dentro de este propósito que guía a los colombianos están incluidas todas, óigase bien, todas y cada una de las instituciones del Estado.

    Quiero realzar el compromiso del servidor público. Este no debe ser otro que una eficiente respuesta a las necesidades de la sociedad. Quienes sirven al Estado y a los colombianos deben asumir con ese impulso, los retos que le imponen la nueva Colombia y el mundo.

    .

    Los colombianos confiamos en las Fuerzas Militares que desde siempre han sido defensoras de la libertad, de la democracia y de nuestra soberanía.

    Al igual que el presidente Alberto Lleras lo hiciera hace más de cuarenta años, reafirmo los votos del pueblo colombiano para que continúen haciéndose “a la admiración y al respeto” de toda sociedad, “reafirmando siempre el gran contrato de recíproco respeto entre el gobierno y las Fuerzas Militares”.

    Siempre será oportuno el reconocimiento de nuestra sociedad hacia la labor que realizan nuestras Fuerzas Militares, y por eso quiero resaltar su papel en la historia de Colombia.

    En nombre de los colombianos doy las gracias a todos y cada uno de sus miembros, a los presentes y a quienes en el cumplimiento del deber están en todos los rincones de nuestra patria. Son ustedes la garantía de un país libre, un país que cuenta con la fortaleza para mantener vivos los ideales de la democracia y del progreso. Por ellos estamos trabajando.

    Estoy seguro de que las Fuerzas Militares continuarán siendo fuente de estabilidad y soberanía, y los mejores aliados en el sueño de una sociedad más justa y más equitativa.

    Hoy nos ocupa un evento de profunda trascendencia para nuestra vida nacional: el cambio en las Fuerzas Militares.

    Si hoy promovemos ese cambio es ante todo porque los propios militares son los abanderados de esta iniciativa. A esta institución hace rato que llegaron los vientos de la transformación y la modernización.

    Esta restructuración ha venido de sus entrañas, y el impulso lo han dado sus hombres. Esa es la garantía del éxito.

    Veo con entusiasmo esta actitud de  los miembros de nuestras Fuerzas, y hago un llamado para que todos los servidores del Estado sigan su ejemplo.

    El Proyecto de Reestructuración de la Fuerzas Militares, que hoy presentamos junto con el Ministro de Defensa, es un paso oportuno con el que se aumentan la eficiencia y la eficacia de su gestión.

    Este fortalecimiento no se refiere simplemente a más armamento, más pie de fuerza o mayor beligerancia. Significa más bien, hombres mejores preparados, con respaldo legal acorde con su misión y sus funciones, y más integrados a la comunidad.

    El cambio en las Fuerzas Militares es una evolución positiva. No es una modificación a la función de la institución, ni a su estructura fundamental, ni una reforma a su relación con otras instancias del Estado.

    Este paso es el mejor aporte que el Ministerio de Defensa puede hacer al futuro de Colombia. El país le ha apostado a un futuro en paz, y los cambios en la Institución son una respuesta a este anhelo.

    Voy ahora a profundizar en algunos de los temas que, de manera integral, forman parte de esta propuesta de transformación.

    Con el convencimiento de que son medio y ejemplo para construir la paz, nuestros militares están comprometidos en fortalecer el res- peto a los Derechos Humanos, ya todos los demás derechos contenidos en el Derecho Internacional Humanitario.

    Para lograr ese propósito, ya se encuentra en desarrollo un proceso abierto de intercambio entre las Fuerzas Militares y los Organismos No Gubernamentales especializados en el tema. Por iniciativa de los altos mandos militares se vienen realizando reuniones periódicas con estas ONG, gracias a las cuales se han logrado intercambiar opiniones, aclarar circunstancias e iniciar la construcción de un diálogo positivo y franco alrededor del tema de los derechos humanos.

    Entre los resultados de este proyecto se busca elevar la sensibilidad de todos y cada uno de los miembros de la institución, y aumentar así su sentido de compromiso con la sociedad.

    Prueba de este cambio de actitud entre sus miembros, es la enorme disminución de los casos en los que las Fuerzas Militares fueron acusadas de la violación de los Derechos Humanos.

    El reciente informe que entregó el Departamento de Estado de los Estados Unidos, sobre esta materia, señala que en los últimos meses las acusaciones sobre violaciones de Derechos Humanos a militares han disminuido sustancialmente.

    Dicho informe resalta también la labor positiva del ejército colombiano en la destrucción de más de 20.000 minas “quiebrapatas”, que ponían en peligro la integridad de inocentes víctimas civiles.

    El Cambio que Colombia necesita requiere del compromiso de todos: es necesario desatar una lucha sin cuartel contra todas las formas de corrupción que desangran el presupuesto del Estado y deterioran la calidad de vida de los ciudadanos.

    Quienes hacen parte del Estado deben siempre actuar con discreción, tacto y honestidad; y la mayoría lo hace. Lo que tenemos es que rescatar la consonancia entre funcionario público y la moral íntegra.

    Ese comportamiento es el que debe primar entre los funcionarios. Entonces Colombia habrá cambiado, y nosotros cambiado con ella.

    Las Fuerzas Militares han hecho grandes esfuerzos por apartar de sus filas a quienes, faltando a su deber o abusando de su cargo, cometen actos de corrupción.

    La sociedad entera sabe que cada peso que se apropia un corrupto, es un peso menos en beneficio de los colombianos más necesitados.

    Todas nuestras instituciones han comenzado a trabajar unidas en un esfuerzo por atajar ese flagelo. Hemos comenzado por eso, la lucha contra la corrupción es también uno de los objetivos primor- diales del proceso de transformación de las Fuerzas Militares.

    Yo tengo la absoluta certeza de que este cambio en la concepción del espíritu de servicio y entrega de las Fuerzas Militares al país, no deja hendidura por donde pueda colarse algún vestigio de corrupción.

    Otro gran propósito de esta estrategia de reestructuración busca mejorar la calidad de los hombres y mujeres al servicio de las Fuerzas, usando como medio el desarrollo personal y el desarrollo de una cultura propia de la institución.

    Para ello se establecerán adecuados procesos de selección y recluta- miento. Se dispondrá de parámetros óptimos de evaluación y capacitación. De esta manera, tendremos la garantía de que los mejores colombianos integran nuestras Fuerzas Militares.

    Consciente de la importancia de crear una identidad cultural fuerte y propia entre los militares, este Proyecto se propone cultivar diferen-es valores como la ética y como el liderazgo.

    Si hay algo que Colombia debe recuperar en la formación de todos sus ciudadanos, son valores como la disciplina, el amor a la patria y el respeto al prójimo. En especial, este último porque el respeto aje- no entre los individuos no es otra cosa que la paz.

    Todos estos valores son propios de la idiosincrasia del militar colombiano.

    El liderazgo que buscan consolidar nuestras Fuerzas Militares com- prende muchos aspectos. Atiende distintos frentes como el cuidado del medio ambiente y la integración y la colaboración con la comunidad.

    Tal como me comprometí en mi campaña presidencial, debemos contemplar la eliminación gradual del servicio militar obligatorio profesionalizando a nuestros soldados. Este año están ingresando a las filas de nuestro Ejército Nacional 10.000 soldados profesionales y 4.000 soldados regulares. Este contingente de 14.000 nuevos hombres al servicio de la patria está cumpliendo las funciones que en el pasado correspondían a igual número de soldados bachilleres.

    Ya lo he dicho antes: Vamos a tener mejores soldados, mejores sub- oficiales y mejores oficiales, dispuestos a enfrentar los retos de una nación como Colombia.

    Este Proyecto de Reestructuración propone también la adecuación de las normas legales a la nueva realidad de Colombia como es el caso del Código de la justicia penal militar, el Código Disciplinario, el Estatuto del soldado profesional, y el Reglamento de evaluación y clasificación.

    Las Fuerzas Militares han propuesto también la reestructuración, la tecnificación y la modernización de la inteligencia militar. Este re- sulta ser un pilar fundamental en su fortalecimiento, y permitirá mayores éxitos en las operaciones.

    La institución desarrolla una eficiente organización que permita am- pliar y mejorar la recolección y el procesamiento de la información.

    Con este propósito se impulsará la formación y capacitación del personal que realiza labores de inteligencia, entre quienes se hará especial énfasis en la promoción de los Derechos Humanos. Esta capacitación se hará de manera coordinada con las demás agencias de inteligencia del Estado.

    Para hacer más eficiente esa coordinación se ha previsto la modernización del sistema de comunicaciones, que le dará un carácter más seguro, más eficaz y más ágil. Un sistema moderno de comunicaciones permitirá un mejor desempeño de nuestro ejército.

    Las operaciones que llevan a cabo las Fuerzas Militares cada vez son más exitosas. Para facilitar ese resultado, se fortalecerá su capacidad de operación a través de un nuevo concepto estratégico.

    Este nuevo concepto es la mejor arma con la que cuentan nuestras Fuerzas. Por eso se ha previsto la adecuación de las jurisdicciones militares.

    El éxito de las labores de la institución militar también está condicionado por la calidad de los procesos de entrenamiento y reentrenamiento. Estos procesos se deben rediseñar con el propósito de aumentar la movilidad, la flexibilidad y la capacidad de reacción de sus hombres.

    Todos los anteriores objetivos se acompañarán por el aumento en la eficiencia de la función logística y administrativa.

    Esto quiere decir, que nuestras Fuerzas Militares adecuarán los ser- vicios de apoyo a sus operaciones, actualizarán la doctrina logística y elevarán la eficiencia en la ejecución del presupuesto. Adicionalmente, se ha previsto la descentralización de los servicios de abastecimiento y de apoyo.

    La estructura administrativa de la institución pasará de la “gestión por funciones” a la “planeación por procesos” en donde prevalece la sinergia, es decir, las áreas de trabajo se encadenan y complementan mutuamente, para la obtención de resultados conjuntos.

    Internamente, las Fuerzas Militares van a mejorar los procesos de evaluación del desempeño: contarán con eficaces mecanismos de auto- control, de control de calidad y de transparencia institucional.

    El nuevo hombre al servicio de la patria se está preparando para conducir y liderar unas Fuerzas Militares más tecnificadas, más profesionales y con nuevas misiones.

    Como les dije al comienzo, sólo hacen parte del cambio y del progreso quienes adecuan su estrategia, tácticas y operaciones a nuevas misiones y escenarios nacionales. Esa es la tarea de todos ustedes.

    Este Proyecto de Reestructuración ha sido sometido a estudio por dos comisiones: una interna, de carácter técnico y operacional, conformada por 20 oficiales y funcionarios del sector de la defensa, será la encargada de trabajar en los temas relacionados con la comunidad.

    Otra comisión, de carácter externo, será eminentemente consultiva y estará integrada por 30 personas que representan a la sociedad y al Estado. Los miembros de esta comisión -voceros de todas las instancias civiles- son la garantía de que el cambio en las Fuerzas Militares obedece a un proceso colectivo de concertación.

    Estas comisiones tienen la tarea de formular sugerencias y recomendaciones en un periodo de tiempo establecido.

    Los colombianos vamos a recoger con orgullo los frutos de este Proyecto de Reestructuración, porque contamos con un elemento humano de inigualable grandeza: el soldado colombiano, que con su entrega y su dedicación a la patria, nos garantiza el éxito de nuestros propósitos.

    Un soldado que todos los días defiende la soberanía y arriesga su vida para devolvernos la paz y la tranquilidad.

    Estoy convencido por esto, de que el país cuenta con la mejor de las voluntades de cada uno de los miembros de las Fuerzas Militares, para llevar a cabo los cambios que hoy iniciamos.

    Este es un ejercicio vital para la vigencia de todas las instituciones de nuestro país.

    Este es un ejercicio de solidaridad, de cuyos resultados estamos atentos los colombianos.

    Quiero ver, cada día, con orgullo y satisfacción, cuánto avanzamos.


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia
    2 de marzo de 1999

    Destacados

    publicaciones recientes

    Relacionados

    Deja un comentario

    Copyright2020 Biblioteca Presidencial Andrés Pastrana | All Rights Reserved