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  • CLÍNICA MISAEL PASTRANA BORRERO, INVERSIÓN EN SALUD QUE CONTRIBUYE AL DESARROLLO SOCIAL

    INAUGURACIÓN DE LA CLÍNICA MISAEL PASTRANA BORRERO

    “La seguridad social no se puede concentrar en un grupo muy reducido de colombianos, sino que se debe extender al mayor número de personas del país, con el objeto de que éstas tengan el mínimo de incertidumbres frente a diversas circunstancias de la vida (…) No podemos concebir el avance social si no dignificamos al hombre colombiano, satisfaciéndole esas necesidades elementales para su existencia”.

    Estas fueron las palabras de mi padre, Misael Pastrana Borrero, con motivo de la extensión del Seguro Social a nuevos sectores de la población en la década de los setenta. Hoy, cuando inauguramos una Clínica del Instituto de Seguros Sociales que honra su memoria, con satisfacción podemos decir que sus planteamientos siguen siendo un faro orientador para tomar las medidas necesarias para mejorar las expectativas y la calidad de vida de los colombianos.

    El objetivo central de una mejor calidad de vida involucra de manera fundamental la gestión en salud.  Por ello, en nombre del Gobierno Nacional y del país entero, quiero hacer un sincero reconocimiento al Instituto de los Seguros Sociales por este esfuerzo que optimizará la prestación del servicio de salud a toda la población afiliada y compensada al Seguro Social de Bogotá y Cundinamarca.

    La apertura de este centro médico, por otra parte, mejorará el funcionamiento de las Clínicas San Pedro Claver y Carlos Lleras Restrepo, al ayudar a descongestionar la atención de pacientes, haciendo que las imágenes de largas filas y abarrotadas salas de espera en los corredores de las clínicas de la EPS más grande del país comiencen a hacer parte del pasado.

    Con este proyecto hospitalario se da un importante alivio a dificultades tales como la ausencia de camas en la seccional  de Cundinamarca, el aumento de la demanda en el servicio de urgencias de la Clínica San Pedro Claver en los picos epidemiológicos y en los periodos en los cuales se presentan terminaciones de los contratos con entidades externas, el descontento de los usuarios al percibir un servicio congestionado con aumento de los tiempos de espera en procedimientos programados y en la consulta ambulatoria que ofrece la Clínica Carlos Lleras, la imposibilidad de una hospitalización adecuada y oportuna de los pacientes que ingresan por urgencias en la Clínica San Pedro Claver, así como a los sobrecostos en la prestación de los servicios.

    Además, es resaltable que, gracias a la redistribución del presupuesto de las otras cuatro clínicas que en la actualidad posee el Instituto de Seguros Sociales en Bogotá y de la programación de sus servicios, no se incrementaron los gastos ni el presupuesto para hacer de la Clínica Misael Pastrana Borrero una realidad y el mejor complemento a la Red Hospitalaria de la regional centro.

    Con esta clase de aportes estamos democratizando la salud, generando las condiciones necesarias para que la vida no desfallezca, potenciando las capacidades físicas y espirituales de nuestra gente y humanizando el derecho a la atención médica.

    La Clínica Misael Pastrana Borrero es otro ejemplo concreto de estos buenos resultados del sector salud y, más especialmente, de la manera como el Instituto de Seguros Sociales ha venido operando para mejorar el sistema de referencia y contrarreferencia. Su apertura es producto de la concentración de los recursos, de la restricción en el rubro de compra de servicios a  terceros, de mejorar la relación gastos-ingresos y de optimizar la utilización de la infraestructura.

    Sabemos que en la medida  en que se tomen  acciones más efectivas, tanto asistenciales como de salud pública, se podrán reducir los índices de mortalidad y morbilidad, lo cual incrementará aún más la expectativa y la calidad de vida de los colombianos. Por esta razón estamos introduciendo los principios de descentralización, solidaridad, equidad y eficiencia para hacer posible que las metas de cobertura nacional puedan ser una realidad en nuestro centros de salud, porque sólo en la medida en que los ciudadanos de un país pueden sacar provecho de una vida saludable lograrán ser verdaderamente felices y proyectar en su interactuar el progreso social que tanto anhelamos.

    Esperamos que las entidades promotoras de salud puedan disminuir los tiempos de espera en la consulta externa y en los servicios de urgencia; mejorar la comunicación de los médicos hacia sus pacientes y de esta manera construir, colectivamente, un mejor sistema de salud. La clave está en  valorar lo que tenemos; en ser críticos sin dejar de ser constructivos; en ser exigentes con nosotros mismos sin olvidar el reconocimiento al buen desempeño, y en no perder jamás la voluntad de mejorar las cosas.

    Esta voluntad debe concretarse en servicios de salud más efectivos y eficientes que respeten la dignidad de los usuarios y  satisfagan las expectativas de la población.  La salud no se puede dejar únicamente al libre juego de la oferta y la demanda. Por ello es vital fortalecer la coordinación sectorial; desarrollar la capacidad operativa y de respuesta local a los problemas de alto impacto social y epidemiológico de la Capital.

    Con la puesta en marcha de la Clínica Misael Pastrana Borrero como centro de Segundo Nivel de atención ambulatoria, hospitalización y atención de urgencias de mediana complejidad, se contará con los especialistas  adecuados en las áreas de consulta general, consulta externa y urgencias; en procedimientos médicos, quirúrgicos, de apoyo diagnóstico, terapéutico y de hospitalización, cuya operación representará un importante avance en los servicios de salud de Bogotá.

    La inversión inicial para adecuar esta clínica, tanto en infraestructura física, como equipos y recursos humanos, ha sido de más de 2.600 millones de pesos. Esta es una inversión en salud que contribuye al desarrollo social y que se nutre del mismo desarrollo. Una inversión que demuestra nuestra disposición para  promover una “cultura de la salud” y el interés para que la labor cotidiana de nuestros centros médicos sea más eficiente.

    Durante mi Gobierno queremos hacer de la calidad el eje articulador de todas las acciones de salud:  calidad traducida en amor a nuestros pacientes y a nuestra labor a través de la autoestima que genera el trabajo bien realizado. Ese es, ni más ni menos, el tamaño del compromiso que hoy asumimos en esta clínica.

    Nuestro esfuerzo está destinado a aliviar la situación de la población vulnerable de Colombia. Por eso, hoy podemos contar con satisfacción que el número de colombianos que está afiliado al régimen subsidiado de salud, que es el que protege a aquellos de menos recursos, alcanza ya los 9.4 millones de personas, -cerca de un millón más de los que recibían este beneficio en 1998-. De esta forma, estamos llegando con servicio de salud al 60% de la población con necesidades básicas insatisfechas, y seguiremos trabajando cada día más para llegar al 40% restante. Y es más: es la población que está cubierta por el régimen subsidiado la que mayor grado de satisfacción muestra frente a sus servicios de salud, alcanzando un porcentaje del 90% de afiliados satisfechos.

    Mi padre dijo alguna vez:: “La situación de desamparo y pobreza ha determinado la dura existencia de hombres que no saben por qué viven y luego tampoco se sabe por qué mueren. Éste es precisamente el vasto campo social sobre el cual debe reflejarse la presencia del médico. De allí, que el derecho a la atención de la salud no pueda ser un privilegio sino, por el contrario, un derecho tan esencial como los mismos derechos políticos”. En su memoria hoy reafirmamos el compromiso de hacer de la salud un beneficio para todos los colombianos, sin importar su condición social.

    En la Clínica Misael Pastrana Borrero del Instituto de Seguros Sociales vamos a hacer realidad un pacto por la vida, para que el bienestar y la salud sigan triunfando sobre el dolor y la enfermedad. Para que los que quieren hacer el bien a otros encuentren en ella un espacio para la solidaridad.

    Muchas gracias


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia
    5 de febrero del 2001

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