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  • EL ESTIMULO AL ESPÍRITU EMPRESARIAL, SÓLIDO Y SOSTENIDO CRECIMIENTO PARA NUESTRA ECONOMÍA

    PREMIACIÓN DEL CONCURSO “VENTURES 2000” DE LA REVISTA DINERO

    Aún con toda la modestia que amerita hablar ante un auditorio tan exigente como lo es el de la revista Dinero, quiero arriesgarme hoy, en este acto de premiación, a lanzar una afirmación sobre el origen de las empresas:

    A mi juicio hay 3 formas de iniciar un negocio: se puede ser heredero de una rica fortuna, se puede ganar la lotería o se puede tener una buena idea. Como la buena suerte no está tan bien repartida como la inteligencia, la tercera opción es definitivamente la mejor.

    Sólo con una idea se han emprendido grandes empresas. Al respecto recuerdo un caso que a algunos de ustedes quizás les parezca familiar: es el de un italiano vilipendiado que quería llegar al Asia por una nueva ruta y persuadió para ello a una acaudalada reina española ¿Les suena esa historia?  Hace unos 180 años existe una república que le hace honor a su nombre.

    También podría mencionar el caso de un farmaceuta norteamericano quien, con el ánimo de competir en el mercado de tónicas y bebidas medicinales, terminó inventando una bebida a base de azúcar, cafeína, condimentos y agua carbonizada, cuyo consumo se calcula hoy día en 45.000 botellas por segundo. Intuyo que esta historia también la conocen.

    Aunque imagino que los economistas aquí presentes, a pesar de las dos historias, no quedaron muy satisfechos con mi explicación sobre la creación de empresas –yo tampoco lo estoy -, sólo quería resaltar un hecho significativo, esto es, que la creatividad  es la madre de la riqueza.

    Yo creo que todas las personas tienen la capacidad de trabajar creativamente, lo que sucede es que muchos no lo notan o carecen del apoyo para explotarlo.

    Para que este apoyo exista, la riqueza necesita un padre. O hasta dos, si queremos que no le falte respaldo: la sociedad civil, por una parte, y el Estado, por otra, deben cumplir ese apadrinamiento.

    Concursos como “Ventures 2000”, cuyos ganadores hoy tenemos el gusto de conocer, ya lo están proporcionando. El hecho de premiar el ingenio, de permitir que, sólo gracias a la calidad de un proyecto, muchos hombres y mujeres puedan acceder a un capital semilla y al contacto con importantes inversionistas, ya es un paso para estimular la creación de riqueza.

    Los medios, las universidades, las multinacionales, las firmas consultoras, esto es, el conjunto de entidades privadas que, con la participación del Departamento Nacional de Planeación, lo hicieron posible, están sumando así un ladrillo más a la reconstrucción de nuestra economía.

    Mi administración, a través de la Política de Fomento al Espíritu empresarial y la Creación de Empresas, liderada por el Ministerio de Desarrollo, también está encaminada a potenciar la creatividad. Asumiendo que el objetivo del Estado no es lograr una igualdad de resultados en la prosperidad de los particulares, sino lograr una igualdad de oportunidades para que ellos, por sí mismos, la consigan, ha dispuesto las condiciones financieras, tributarias, comerciales, laborales y técnicas, para que los emprendedores hagan realidad sus proyectos.

    Las condiciones para el éxito de estas políticas están a la mano. Según datos de la Revista Dinero, el 20% de los colombianos entre 12 y 25 años quiere convertirse en empresarios. Frente a los datos de 1991, en los cuales sólo un 5% compartía el mismo interés, el cambio es notable.

    Asimismo, en relación al año 91, cuando un 35% de los encuestados declaraba su interés en convertirse en empleado, hoy en día, cuando impera una tendencia a tener una mayor independencia económica, esa intención se ha rebajado en 12 puntos. Nuestros jóvenes, como se puede deducir de esta información, quieren crear empresa.

    La masiva participación en la convocatoria que planteó “Ventures 2000”, aunque no se restringió a los jóvenes de las edades mencionadas -pues el mayor número de participantes estaba entre 25 y 36 años- también es síntoma de esa vocación empresarial: con 725 planes inscritos. Es bueno saber que, a pesar de ser la primera vez que se realizaba el concurso, éste rebasó el número de inscripciones de concursos análogos en Argentina, España o Alemania.

    No casualmente afirma Gabo que la creatividad, ese don casi celestial, es una de nuestras características nacionales.

    La convocatoria también demuestra que la elevación de los niveles educativos está indisolublemente ligada a la creación de más y mejores empresas. Entre  los gestores de los proyectos presentados se encuentran, por eso, doctores en microbiología y en biotecnología, profesionales con maestrías en ingeniería química, industrial y de sistemas, en derecho y en administración. ¡Toda una mina de conocimientos!

    Como lo decía un filósofo inglés, y como se ha impulsado desde las políticas gubernamentales, deseosas de estrechar los vínculos entre universidad y empresa, “el saber es poder”.

    Es el poder de generar empleo y riqueza.

    Es el poder de aportar innovaciones al desempeño empresarial.

    Es el poder de competir contra las economías más fuertes del planeta.

    Aunque la mayoría de los concienzudos proyectos se concentraron en el área informática –lo cual nos indica que estamos pensando en los procesos económicos de vanguardia-, la diversidad de temas presentados fue tan generosa como el número de los participantes:

    Desde un centro on line de asesoría psicológica y jurídica para divorciados hasta proyectos de reciclaje de Tetrapak a través de procesos bioquímicos; desde la fabricación de aceite de limonaria y microorganismos de nombres impronunciables con fines médicos e industriales, hasta neveras de PVC y  cómodas clínicas para perros; desde sitios de Internet con información sobre 3.000 tipos de vinagre, sobre  historiales médicos y  planes de viajes,  hasta sistemas de cámaras para no dejar de ver a los hijos desde la casa o la oficina mientras ellos están en el jardín infantil, fueron parte de los proyectos presentados.

    Los finalistas, ante todo, se destacaron por plantear planes de negocios viables y necesarios, dotados de un buen equipo gerencial, de una adecuada correlación entre los costos y las posibilidades ofrecidas por el mercado, de unas estudiadas proyecciones financieras y de una calculada probabilidad de expansión.

    Bien vale destacar que dentro de lo diez elegidos, luego de la reñida competencia, figuran planes de negocios donde la Internet es protagonista: ya sea como medio para dar a conocer al consumidor las ofertas de bienes y servicios disponibles en el mercado, como lo propuso En Oferta, o para facilitar procesos educativos, como es el caso de Aprender Haciendo, o para divulgar la oferta de educación, como lo hace Athenea, o, finalmente, para ofrecer servicios de consultoría al sector financiero, como lo presentó Planning S.A, este sistema tiene un inmenso despegue.

    ¡Colombia, como esto lo prueba, no está a la zaga de los últimas tendencias de la economía!

    Entre los finalistas figuran también proyectos que se destacan no sólo por cumplir esaslas típicas cualidades empresariales y por prometer grandes rendimientos, sino por los beneficios sociales que generan.
    porque a la vez generan amplios beneficios sociales.

    Me gustaría resaltar al respecto el proyecto de Aceites Esenciales, en el cual se conjuga la utilización intensiva de mano de obra con la recuperación de suelos, y los de Regeneración de Plásticos y Ambiente y Medio, en los cuales se demuestra que el crecimiento industrial no es un antagonista de la protección del medio ambiente sino que puede convertirse incluso en su mejor aliado.

    ¡Colombia, como aquí se demuestra, puede ponerse en la vanguardia de esta alianza por la vida!

    Estimados amigos:

    Estoy seguro de que, si seguimos estimulando valores como la creatividad y la iniciativa personal, el liderazgo y una actitud positiva para asumir riesgos calculados,  es decir, si seguimos estimulando el espíritu empresarial, nuestra economía conseguirá un sólido y sostenido crecimiento.

    Es claro que la capacidad de las empresas existentes, incluso si se siguen expandiendo, es ya insuficiente para absorber la creciente oferta laboral. Si bien nuestra fuerza laboral es cada vez más educada, nuestro aparato productivo es incapaz de absorber esa mano de obra creciente.

    En esa medida, se debe complementar el fortalecimiento del sector empresarial ya existente con el surgimiento de una nueva generación de empresarios capaces de aportar todo su empuje y todo su liderazgo dentro del marco de una economía cada vez más globalizada.

    Ese proceso, como lo podemos ver aquí, va en buen camino. Ya sea mediante concursos como “Ventures 2000” o mediante las facilidades de la Política de Fomento al Espíritu Empresarial para acceder a créditos con bajos intereses, para tramitar el establecimiento de una empresa, para actualizarse tecnológicamente, para conseguir una mayor calificación laboral o para asegurar, mediante un completo sistema de información y asesoría, una adecuada comercialización, lograremos que las iniciativas de los individuos se conviertan en realidades.

    Yo creo que el Estado debe participar en la vida económica, pero no como un productor directo de bienes y servicios, sino como un apoyo y un estímulo a la actividad de los emprendedores.

    Esto es aún más válido en una época en la que el conocimiento, más que la posesión de la tierra o de capital, es la fuente primordial de la riqueza ¡Ahí tenemos grandes ventajas! Dado que los colombianos contamos con una inteligencia, una astucia y una creatividad inigualables, sólo nos falta potenciar esos talentos para alcanzar grandes metas.

    Estoy convencido de que, más allá de nuestros productos agrícolas o industriales, son nuestros cerebros el principal recurso del país. Sólo nos hace falta cultivarlos y regarlos para que den sus frutos. Aquí ya tenemos una buena cosecha.
    cosecha… y una respuesta a una buena adivinanza: ¿Saben ustedes qué tienen en común los microorganismos útiles como sustituto de pieles con quemaduras, los procesos para inflar la carne del pollo y las mejores técnicas de e-learning? ¡Que son producidos por cabezas colombianas!

    No me queda, entonces, sino celebrar iniciativas como “Ventures 2.000”, y felicitar a sus justos ganadores: a Food Improving Products, a  Ambiente y Medio, a Aceites Esenciales, a Aprenda Haciendo y a Producción de participantes:Levanas.

    Les deseo muchos éxitos en el desarrollo de sus prometedores planes de negocios, y espero que su ejemplo se extienda como una buena noticia por toda Colombia.

    ¡Ustedes, queridos amigos e innovadores empresarios, son el ingenio del país!

    Muchas gracias


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia
    12 de diciembre del 2000

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