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  • HACIENDO EL TRÁNSITO A UNA CULTURA DE LA LEGALIDAD Y EL DESAROLLO SOCIAL

    PROYECTOS DE DESARROLLO ALTERNATIVO  Y MUESTRA DE PRODUCTOS DE SUSTITUCIÓN DE CULTIVOS ILÍCITOS 

    ¡Qué bueno es ver los resultados de un esfuerzo, cuando éste se realiza con convicción! Por eso me siento muy feliz al reunirme esta tarde con las organizaciones de productores protagonistas del proceso de Desarrollo Alternativo en nuestro país, y al tener la oportunidad de presenciar su primera muestra de productos.

    Desde el inicio de mi mandato fui consciente de la importancia de este programa, pues sé que el problema de la existencia de cultivos ilícitos en nuestro país no se erradicará únicamente con soluciones parciales como la fumigación. Este problema requiere de una solución integral para las personas que se encuentran involucradas en la producción de cultivos ilícitos por falta de otras oportunidades en la economía legal. Por ello, el Desarrollo Alternativo es de gran importancia porque es un proyecto humano, integral y definitivo. Por eso el Gobierno y las organizaciones aquí presentes hemos apostado por esta vía de transformación económica y social.

    A seis semanas de culminar mi mandato, ésta constituye una ocasión ideal para hacer un balance de lo realizado durante mi Gobierno en este programa, que es, sin duda, uno de los pilares fundamentales del componente social del Plan Colombia.

    La inversión de recursos del Plan Nacional de Desarrollo Alternativo “Colombia Siembra Paz” alcanzó los 255 mil millones de pesos, que se convirtieron en 974 proyectos de los sectores productivo, ambiental, social y de pequeña infraestructura. Hoy podemos decir que este esfuerzo ha comenzado a dar sus frutos en la difícil tarea de normalizar regiones tradicionalmente marginadas, gracias al trabajo mancomunado entre el Estado y las comunidades de colonos, indígenas y campesinos, que han demostrado su voluntad de abandonar la siembra de cultivos de coca y amapola.

    Hace cuatro años el Plan Nacional de Desarrollo Alternativo era un programa con un ámbito reducido. Contaba con escasos recursos; adelantaba acciones focalizadas y aisladas dentro de la dinámica de los diez departamentos de su cobertura, y no había establecido compromisos claros y exigibles con las comunidades ni tenía credibilidad suficiente en la promoción de opciones para enfrentar la compleja realidad de las regiones marginadas afectadas por la siembra de cultivos ilícitos. Tampoco disponía de instrumentos y herramientas adecuadas que permitieran financiar las actividades productivas lícitas en zonas donde la presencia institucional es incipiente y hay poco acceso a servicios de apoyo a la producción, como crédito, asistencia técnica y asesoría en comercialización

    Hoy, después de estos años de gestión continua para generar alternativas sociales en zonas afectadas por el conflicto armado y por las dinámicas perversas que generan los cultivos ilícitos, mi Gobierno puede mostrar que no sólo es posible, sino necesario, fortalecer opciones lícitas de desarrollo en estas regiones, que involucren a los productores, fortalezcan las instituciones públicas y privadas y reafirmen las relaciones entre el Estado y la comunidad.

    En este sentido, quiero mencionar algunos de los principales logros obtenidos a través de la política de Desarrollo Alternativo:

    En primer lugar, se establecieron 28 mil hectáreas de cultivos lícitos. Es decir: hablamos de 28 mil hectáreas que no producirán veneno para la juventud ni dinero para los terroristas sino, todo lo contrario, alimentos sanos para los colombianos y progreso social en las regiones del país.

    En esas hectáreas hemos ejecutado 207 proyectos productivos de actividades como fomento del caucho, ganadería sostenible, zoocría, plantas medicinales, aprovechamiento sostenible del bosque, frutales de clima frío, cultivos de fríjol, maíz, plátano y yuca, cacao y palma de aceite, todas ellas con sus respectivas soluciones tecnológicas y comerciales.

    En segundo termino, fortalecimos 55 organizaciones de pequeños productores que hoy son las responsables directas de fomentar autónomamente sus actividades, comercializar sus productos y atender a sus asociados en aspectos como fomento de la producción, asistencia técnica y comercialización.

    Tercero: Desarrollamos mecanismos modernos de comercialización que hagan más transparentes y favorables las transacciones para los pequeños productores, como la venta a través de contratos a futuro, con el apoyo de la Bolsa Nacional Agropecuaria, de 9 mil toneladas de maracuyá de los municipios PLANTE del departamento del Huila, por valor de 4 mil millones de pesos, experiencia hasta ahora única en la comercialización de este tipo de productos.

    Obtuvimos, además, el apoyo, a través de alianzas estratégicas, de importantes firmas procesadoras y comercializadoras, como Nestlé y Carrefour, que hoy por hoy comercializan los productos provenientes de experiencias de sustitución de cultivos, para que lleguen a los consumidores colombianos y hagan más rentable la actividad de los nuevos productores.

    Como un cuarto logro tenemos la constitución de la empresa INCUAGRO, con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo por un monto de 12 millones de dólares, en colaboración con la Corporación Colombia Internacional, cuya función principal es la de invertir en proyectos empresariales en los que se asocien pequeños productores y empresarios del sector privado. INCUAGRO ya inició la ejecución de dos proyectos de almidón de yuca y frutales de clima frío, por valor de 2.400 millones de pesos y dispone de un portafolio de proyectos adicionales por valor de 33 mil millones de pesos.

    En quinto lugar, desarrollamos proyectos complementarios a las inversiones productivas, que han mejorado la dotación de infraestructura física y social, y, en consecuencia, la calidad de vida de muchos municipios marginados. Por ejemplo, se han montado 5.104 puntos de interconexión eléctrica; se mejoraron 2.762 kilómetros de vías terciarias; se construyeron 3.535 conexiones de acueductos rurales, 666 conexiones de alcantarillados y 227 escuelas rurales. Vale decir, para nosotros el desarrollo alternativo es mucho más que la sustitución de cultivos: es un proyecto integral para el desarrollo de las regiones más apartadas de Colombia.

    Sexto: Logramos la erradicación manual voluntaria de 2.148 hectáreas de coca y 1.036 hectáreas de amapola, cifras sin precedentes en este país en procesos de este tipo, las cuales han sido posibles gracias a los acuerdos de inmenso valor social que hemos alcanzado -en un clima de confianza entre la sociedad y el Estado- con los indígenas, campesinos y colonos que han expresado su voluntad de abandonar los cultivos de coca y amapola, y que demostraron que sí es posible disminuir por esta vía la vinculación de las sociedades de zonas marginadas a los cultivos ilícitos.

    Por último, quiero destacar que, con todos estos proyectos productivos y los proyectos complementarios, llevamos atención a nada menos que 55.800 familias de colonos y campesinos y a 18.500 familias de comunidades indígenas.

    Todos los anteriores son ejemplos concretos de los avances logrados por la política de Desarrollo Alternativo, que ha contado con el importante apoyo de recursos de gobiernos y agencias internacionales como la Agencia de Cooperación Internacional del Gobierno de los Estados Unidos -USAID-, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Oficina para el Control de Drogas y Prevención del Delito -ODCCP- de las Naciones Unidas, pero, sobre todo, con el valioso esfuerzo de ustedes, los productores y organizaciones sociales aquí presentes.

    ¡Es con ustedes que estamos haciendo el tránsito de una cultura basada en la ilegalidad a otra más sana, productiva y solidaria: la cultura de la legalidad y el desarrollo social!

    Queridos amigos, representantes de las organizaciones y comunidades:

    Quiero expresarles mi más sincero agradecimiento por su esfuerzo y compromiso al haber participado en sus regiones en los proyectos de desarrollo alternativo y sustitución de cultivos, de cuyos resultados hoy se presenta la primera muestra, una muestra que incluye experiencias tan exitosas y prometedoras como las siguientes:

    El fomento del cultivo del caucho en el departamento del Caquetá, a través del fortalecimiento de la Asociación Departamental -ASOHECA-, que ha beneficiado a 543 productores, ha logrado recuperar 566 hectáreas y prevé la siembra de 1.050 hectáreas adicionales en los próximos tres años, con una inversión total de 13.700 millones de pesos.

    El desarrollo de la actividad piscícola en el departamento del Caquetá, con la consolidación de la organización de productores ACUICA, con el que se han beneficiado 400 familias con inversiones de 599 millones de pesos, mediante el establecimiento de estanques, la producción de alevinos y el montaje de una red de frío para la comercialización regional de pescado.

    El fomento y la comercialización del fríjol en Santa Rosa del Sur, Bolívar, mediante el fortalecimiento de la organización ASOCALIMA, gracias al cual se ha apoyado la siembra de 1.390 hectáreas y se comercializan semestralmente 300 toneladas de este producto.

    El proyecto agroindustrial de palmito en el departamento del Putumayo que, con una inversión de 2.160 millones de pesos, promueve la siembra de 820 hectáreas de este cultivo,  favoreciendo a 465 productores, y que permitió el montaje de una planta procesadora que actualmente distribuye su producción en alianza estratégica con la firma Carrefour.

    La cooperativa COSURCA en el departamento del Cauca, que agrupa a 1.600 familias de productores, que ha certificado ya 300 hectáreas de café para la exportación a los mercados internacionales especializados de café orgánico y café social.

    La organización FUNDAMAR, que fomenta la siembra del cultivo de 610 hectáreas de maracuyá en el departamento del Huila para favorecer a 388 productores con una inversión de 3.200 millones de pesos.

    La siembra de mil hectáreas de palma africana en el municipio de Tibú, Norte de Santander, por la organización ASOPACDOS en asocio con la empresa Palmas Risaralda, que favorece a 133 familias con una inversión de 8.570 millones de pesos.

    O la siembra de 1.500 hectáreas de cultivo del cacao en este mismo municipio de Tibú, con inversiones de 18.300 millones de pesos que benefician a un total de 500 productores.

    Todos estos resultados y experiencias concretas son los logros de comunidades que han mantenido la fe en las instituciones del Estado y en un mejor porvenir, enfrentando difíciles situaciones de orden público, superando las grandes limitantes de infraestructura y acceso, y recuperando para el país regiones de invaluable importancia humana y ambiental, afectadas por los cultivos de coca y amapola.

    Éstas son las experiencias que se van a compartir y a evaluar, a partir de mañana, en el Seminario “La Política de Desarrollo Alternativo en Colombia y sus Perspectivas”, con la participación de importantes consultores y especialistas extranjeros y nacionales. Vamos a cotejar resultados y procesos, y a identificar las fortalezas y debilidades de lo hecho hasta ahora, con miras a dejar un legado estructurado para que la política de desarrollo alternativo, tan trascendente para el país, pueda seguir implementándose, cada vez con mayor éxito, en el próximo Gobierno.

    ¡Así seguiremos demostrando que los colombianos de bien, como ustedes, buscan un horizonte de paz, de convivencia y de desarrollo armónico, por fuera de la influencia nefasta de los cultivos ilícitos!

    Quiero felicitar nuevamente a los aquí presentes por apostarle a un mejor futuro para su país y para sus familias y por comprometer sus proyectos de vida en ello. ¡Colombia y el mundo aplauden su valor!

    Igualmente, quiero agradecer de manera especial a la doctora María Inés Restrepo y a todos los funcionarios del Plan Nacional de Desarrollo Alternativo “Colombia Siembra Paz” por sus valiosos esfuerzos y por los importantes logros de que hoy hemos dado cuenta. ¡María Inés y su entusiasta equipo de trabajo han probado, con creces, cómo se hace patria trabajando por dar oportunidades a quienes no las tienen!

    ¡Ojalá todos los colombianos que aún siguen hundidos en la producción de cultivos ilícitos escuchen el mensaje positivo de la legalidad y sigan el ejemplo de estos valientes compatriotas que hoy nos dicen, con hechos más que con palabras, que el Desarrollo Alternativo en el país es una propuesta real y benéfica para quienes trabajan en ella y para todos los colombianos!

    Muchas gracias


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia
    22 de junio del 2002

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