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  • HOY TENEMOS LA FUERZA AÉREA MÁS OPERATIVA DE AMÉRICA DESPUÉS DE LA ESTADOUNIDENSE

    LLEGADA DE LOS NUEVOS HELICÓPTEROS PARA LA FUERZA AÉREA COLOMBIANA Y LA CELEBRACIÓN DE 50 MIL HORAS DE VUELO DE LOS UH-60

    En Colombia hay once mil hombres y mujeres dispuestos a dar hasta sus vidas para defender la soberanía y la integridad nacional. Ellos no son los únicos colombianos que cada día se entregan por completo a la tarea de construir un mejor futuro, pero son los que más cerca del cielo están: Son ustedes, queridos compañeros de la Fuerza Aérea Colombiana, Caballeros del Aire siempre dispuestos a cruzar los cielos por el bienestar de la patria.

    A lo largo de estos cuatro años trabajamos hombro a hombro en el empeño de hacer de la paz en Colombia una realidad. Con tesón cada uno de los 11 mil miembros de la Fuerza Aérea estuvo comprometido en una causa común: Hacer de la Fuerza un cuerpo aéreo militar moderno y eficiente; el perfecto soporte para una política de paz que no renunció a la firmeza cuando fue necesario.

    Reflejo de ello son los diversos logros que esta fuerza, trabajando en conjunto con las demás Fuerzas Militares, consiguió a lo largo de mi mandato. La llegada de los 3 nuevos helicópteros Black Hawk que hoy celebramos, junto con las 50 mil horas de vuelo de los demás helicópteros, son testimonio de cómo han mejorado en estos cuatro años la capacidad y la eficiencia de la Fuerza Aérea Colombiana.

    Uno de los principales compromisos de mi Gobierno fue el de modernizar y hacer más eficientes a las Fuerzas Militares. A la vanguardia de estos cambios siempre se encontró la Fuerza Aérea, con sus aportes en los campos de la educación y la capacitación de sus miembros, la difusión y el respeto de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, y la transformación de su estructura orgánica para agilizar y hacer más contundente su presencia en los eventos que así lo requerían. Todo ello, claro, con el propósito de optimizar las operaciones donde interviniera la FAC, apoyándose en sus nuevos sistemas de comunicación y en los más modernos equipos de vuelo y armamento, con tecnología de punta.

    ¡Qué bueno poder decir hoy que tenemos la Fuerza Aérea más operativa en América después de la estadounidense, una fuerza colombiana cuya capacidad de alistamiento, es decir, de respuesta inmediata a un evento, es del 60 por ciento! ¡Dos premios de seguridad aérea otorgados por el Sistema de Cooperación de las Fuerzas Aéreas Americanas en 1998 y 2000, lo confirman!

    Para lograrlo, hemos invertido cerca de 98 mil millones de pesos en el mantenimiento mayor de las aeronaves de la FAC, así como más de 20 mil millones para la dotación y soporte logístico al personal militar y civil de la fuerza. Además, se han destinado 8 mil 500 millones de pesos del Gobierno Nacional y 8 millones de dólares provenientes del Gobierno estadounidense para el adecuamiento y modernización de las bases aéreas.

    Los tres helicópteros Black Hawk de combate que hoy recibimos con orgullo, y que se reunirán aquí en Rionegro, con los cinco que ya están operando, son algunas de las aeronaves compradas con recursos del presupuesto nacional para fortalecer el desempeño de la Fuerza Aérea en su defensa de los cielos colombianos. Y presentan una gran ventaja, ya que cuentan con una adaptación especial que les permite extender su autonomía de vuelo, posibilitando su mejor y más amplia operación por todo el territorio nacional.

    Esto no son sólo palabras: la prueba de esta capacidad es que los 3 nuevos helicópteros que llegan hoy a Rionegro vienen desde la isla de San Andrés en un vuelo directo, sin necesidad de reabastecimiento. Con este nuevo sistema, ¡ahora sí que tiemblen los terroristas, porque recibirán, sin descanso, su fuego justiciero!

    A mediados de agosto, 4 helicópteros más estarán surcando el espacio aéreo para completar la flota de 12 helicópteros de combate nuevos destinada al servicio de la Fuerza Aérea.

    ¡De esta manera pasamos de una flota de 4 helicópteros pesados artillados, en 1998, a una de 16, con lo cual hemos cuadriplicado la capacidad ofensiva helicoportada de las Fuerzas Militares de Colombia! ¡Es una inversión cercana a los 170 millones de dólares que dejamos como un legado a la Fuerza Aérea y al país para seguir protegiendo nuestra democracia y nuestra libertad de los ataques del terrorismo!

    A esta tercera generación de Arpías completamente dotados con la más avanzada tecnología de armamento, navegación y puntería, entre otras características, se suman los tres aviones fantasma, 4 aviones “Gavilán” de carga y 5 aeronaves SA-237 de operación diurna y nocturna que también adquirimos para el desarrollo de la Fuerza Aérea Colombiana.

    ¡En todas las Fuerzas Armadas, por otro lado, más que duplicamos el número de helicópteros de transporte mediano y pesado, pasando de 76 en 1998 a 175 hoy!

    Y ya estamos viendo los resultados de semejante esfuerzo: A lo largo de los últimos cuatro años, y gracias a la directa intervención de la FAC, se han inutilizado 64 aeronaves e inmovilizado 59, se han detectado por lo menos 50 pistas clandestinas, 14 campamentos de grupos al margen de la ley y 14 laboratorios de procesamiento de alcaloides. Igualmente, fueron develados más de 20 planes terroristas para atentar contra la infraestructura vial del país y contra diferentes poblaciones colombianas.

    De las más de 300 operaciones importantes realizadas por la Fuerza Aérea a lo largo del cuatrienio, más de 100 fueron de gran significación. La defensa y recuperación de Mitú en Noviembre de 1998 es el hito donde comienza la amplia serie de éxitos operacionales de la FAC. Las acciones de presión y seguimiento de los guerrilleros que secuestraron un avión de Avianca en 1999, la liberación de 42 de los secuestrados de La María gracias a la presión ejercida por la FAC, y la operación Gato Negro, realizada en las selvas colombianas, que posibilitó la captura del narcotraficante Fernandiño, -evidenciando las oscuras redes entre la subversión y el tráfico de drogas-, entre otras, son una demostración del poder y de la eficacia de nuestra Fuerza Aérea, y de su gran capacidad de apoyo para las otras Fuerzas Militares. ¡Éste es el fruto de su fortalecimiento, ésta es la recompensa por el esfuerzo de todos los miembros de la FAC en estos cuatro años! ¡Felicitaciones y mil gracias!

    Todos estos logros fueron conseguidos a lo largo de las 50 mil horas de vuelo que hoy celebramos, tal como lo acredita la placa que ha sido entregada a la FAC por parte de la compañía Sikorsky Aircraft.

    ¡Y qué bueno poder decir que estas 50 mil horas acumuladas por los Black Hawks que hacen parte de la flota de la Fuerza Aérea valieron la pena! Durante este tiempo se transportaron más de 630 mil soldados y 5 mil toneladas de carga a los lugares más remotos de nuestra patria. En cumplimiento de su misión fueron liberados muchos de los secuestrados, se destruyeron campamentos y laboratorios de los grupos al margen de la ley, se defendieron poblaciones atacadas sin merced por terroristas y se brindó apoyo a las tropas y a las víctimas que sufren por la guerra. ¡En estas 50 mil horas de vuelo se escribió una página memorable de la historia de Colombia!

    Toda la capacidad y la eficacia de la Fuerza Aérea no se deben solamente a lo avanzado de sus equipos. Cualidades como el compromiso, la excelencia y la disciplina de los miembros de la Fuerza han contribuido al éxito operacional de la FAC. Basados en un video donde se mostraba un helicóptero Black Hawk con sistema de armamento, los especialistas colombianos en armamento aéreo diseñaron un nuevo sistema para las aeronaves con las que en ese momento contaba la FAC.

    Gracias a la creatividad de estos diseñadores y de quienes desarrollaron un mejor sistema de inspección para los Black Hawk, estos cuentan ahora con capacidades únicas de operación, como las de vuelo día y noche con visores nocturnos y el almacenamiento de combustible para aumentar la autonomía de vuelo. Esto sin contar el reconocimiento que hizo la firma Sikorsky de la excelencia de este esquema de inspección que interesó ya a otros operadores de helicópteros. ¡La capacidad de trabajo de nuestros equipos y de nuestras gentes se complementan mutuamente para mejorar y competir con los mejores estándares internacionales!

    Además de cuadruplicar la flota de helicópteros pesados artillados y de adquirir y modernizar otros equipos, la transformación de la Fuerza también pasó por la transformación de sus gentes. A través de un proceso de redireccionamiento estratégico, se reestructuraron la misión, visión y objetivos de la FAC, orientándolos al aumento en la capacidad de combate y al ejercicio del liderazgo en el sector aeronáutico colombiano. Así mismo, se evaluaron los principios y valores institucionales, y se consolidó el Código de Honor de la entidad.

    Así mismo, se reorganizó el Estado Mayor para que integrara el planeamiento operacional y logístico, mientras que se desarrolló el Centro de Mando y Control de Operaciones Aéreas, centralizando el control pero descentralizando la ejecución, para garantizar más velocidad de respuesta. También se mejoró el uso de tecnologías de imagen y señales, y se integraron las fuentes de inteligencia para consolidar la Jefatura de Inteligencia Aérea.

    Igualmente, modernizamos y tecnificamos el Sistema de Seguridad y Defensa de Bases Aéreas, y creamos nuevos comandos aéreos de combate. Además, instalamos tres nuevas estaciones de radar en las bases de San José del Guaviare, Terecay en el Vichada, y Tres Esquinas en el Caquetá.

    Con todos estos cambios, el concepto operacional de la Fuerza Aérea también se transformó: Las Bases Aéreas trabajan bajo nuevos paradigmas, porque ahora operan simultáneamente varios equipos de aeronaves, y se emplean tecnologías avanzadas para mejorar la capacidad de respuesta y ataque de éstas, así como los sistemas de defensa aérea.

    Este nuevo esquema de trabajo en la Fuerza Aérea está liderado por hombres y mujeres perfectamente preparados. Con la actualización y fortalecimiento de la Jefatura de Educación Aeronáutica, se generaron nuevos proyectos y programas para mejorar el perfil profesional del militar FAC, a la vez que se abrió la carrera de Ingeniería Mecánica y se acreditaron ante el Icfes las de Ingeniería Informática e Ingeniería Aeronáutica.

    Apreciado General Héctor Fabio Velasco:

    Usted, que acompaño casi toda mi gestión como Comandante de la Fuerza Aérea Colombiana, ha estado siempre firme y alerta frente a los desafíos que nos ha presentado el cumplimiento de nuestros deberes ante la Nación. Hoy quiero agradecerle, muy especialmente, el respaldo y el respeto que siempre mostró frente a las decisiones del Gobierno y, más que eso, la abierta confianza y la amistad que me brindó. Permítame hoy hacerle un homenaje, frente a los hombres y mujeres que lidera, por su gran capacidad de trabajo, por sus innegables dotes gerenciales y, sobre todo, por su incuestionable compromiso, digno de un hombre de mando coronado de lealtad. En nombre del país entero, General Velasco, de los muchos colombianos que han recibido la protección efectiva de la FAC, ¡muchas gracias y Dios premie sus buenos servicios!

    Queridos amigos de la FAC:

    La velocidad y la fuerza son dos de las principales cualidades del guerrero. Pero la cualidad que soporta al éxito es la flexibilidad, la inventiva. La historia de los Black Hawks está ligada a la inventiva propia de los colombianos, pero también al esfuerzo de los valientes que se atrevieron a volar estos helicópteros modificados.

    Cerca de mí se encuentra un verdadero pionero del pilotaje de los Black Hawk en Colombia: el Brigadier General José Vicente Urueña, hoy Comandante de la Base de Rionegro, quien es uno de los 95 pilotos, 110 copilotos y 250 técnicos de vuelo que han contribuido, con sus vuelos, a consolidar la victoria de los colombianos de bien sobre los grupos armados ilegales.

    También destacado piloto de helicópteros Arpía es el Mayor Donald Tascón, quien me ha acompañado como mi edecán, con lealtad y buen ánimo durante estos últimos años.

    Al General Urueña, al mayor Tascón, así como a todos los miembros de este gran equipo del aire que es la Fuerza Aérea Colombiana, ¡muchas gracias!

    Sus capacidades, su entrega y su inigualable cumplimiento en las labores de defensa y protección de nuestra nación colombiana desde los cielos, hoy nos permiten celebrar la renovación de su Fuerza mientras avistamos un futuro lleno de victorias en nombre de la Patria.

    Definitivamente, queridos amigos de la Fuerza Aérea Colombiana: Sic itur ad Astra.

    ¡Así se va al cielo!

    Muchas gracias


    Lugar y fecha

    Antioquia, Colombia
    12 de julio del 2002

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