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  • SATENA, DESDE SU INICIO, COMPROMETIDA CON EL DESARROLLO DE LA ECONOMIA NACIONAL Y CON EL CAMPO

    SATENA, 40 AÑOS VOLANDO PARA UNIR A LOS COLOMBIANOS

    El 11 de Agosto de 1964 nació Carlos Efraín Sateno Romero Prieto. No es el fundador de SATENA, ni su santo patrono. Tampoco trabaja allí. En realidad es uno de los colombianos más ligados a nuestra línea aérea, porque ese día, a doce mil pies de altura, en la ruta Tame-Arauca, nació Carlos Efraín. Esta simpática coincidencia también es una muestra de cuán unida está SATENA al bienestar de los habitantes del territorio nacional.

    En efecto, SATENA hace parte de las vidas de todos los que habitan las zonas más apartadas de nuestra Colombia, y mantiene aquellos campos, fronteras, selvas y llanuras de nuestra patria en contacto permanente con las grandes ciudades colombianas. Hoy, cuando celebramos cuarenta años de su fundación, es el momento de resaltar su aporte para el desarrollo del país.

    A comienzos de los años sesentas, el Gobierno Nacional, consciente de la importancia de mejorar la comunicación entre el centro del país y las regiones fronterizas y selváticas, encargó al Comando de la Fuerza Aérea la creación de un servicio de transporte que respondiera a estas necesidades. El 12 de Abril de 1962, mediante un decreto dado en Bogotá, a dos mil seiscientos metros de altura, el antiguo “Correo del Sur” se transformó en SATENA, Servicio Aéreo a Territorios Nacionales.

    Desde ese día se hizo posible el sueño de acercar a todos los colombianos entre sí, incluso aquellos que habitaban las selvas y los parajes más remotos. A lo largo de las décadas siguientes, esta empresa se configuró como líder en el transporte aéreo de pasajeros y carga a nivel nacional. Los cinco aviones con los cuales SATENA inició operaciones, volando quincenalmente por la ruta Bogotá-Leticia, son hoy una flota de 8 aeronaves cómodas y modernas que transportan con seguridad a cientos de viajeros de todos los rincones del país, una flota que, con la reciente adquisición del nuevo avión Embraer ERJ-145, queda a la vanguardia de la tecnología de navegación y comunicación.

    No existe en todo el mundo una aerolínea con experiencias similares a las de SATENA. Además de funcionar, por allá en 1965, como aerobanco, con el objetivo de garantizar a sus clientes la atención de una oficina en la mitad de la selva, en 1988 se convirtió en la única línea aérea con tarjeta de crédito para el campo, al crear la Tarjeta de Crédito, en convenio con la antigua Caja Agraria. Como si esto fuera poco, SATENA ha impulsado el turismo ecológico. Las selvas y ríos del Amazonas, las playas del Pacífico, acostadas entre el oro que baja de las montañas en el agua de los ríos, las pequeñas capitales regionales, todas estas tierras hermosas han recibido, gracias a SATENA, la visita de amor y de empuje de muchos colombianos.

    Todas y cada una de las experiencias recogidas por su equipo, por sus pilotos y su gente, la calidad y el compromiso de sus servicios, el respeto al ser humano y la disposición al cambio, entre otras, son las cualidades que hicieron a SATENA merecedora de diferentes premios como el XVI Trofeo Internacional a la Calidad, que le concediera en 1991 el Club de Líderes del Comercio de España; la orden Nacional al Mérito, en 1987, o la medalla “Guillermo Ferguson” que en 1997 le concedió el Gobierno Nacional.

    Antoine de Saint Exupéry, el mítico aviador y poeta, expresó mejor que nadie el deseo secreto que tiempo atrás impulsó al Correo del Sur y que hoy alienta el vuelo de SATENA: “Transporte de correos, transporte de la voz humana, transporte de vacilantes pinturas. En este siglo, como en otros, nuestros más altos esfuerzos todavía tienen el único propósito de acercar más a los hombres”.

    Estamos cumpliendo con ese sueño. SATENA cubre hoy el setenta por ciento del territorio nacional y atiende 38 destinos en los sitios más inverosímiles y más bellos del país, como Araracuara, La Pedrera o Guapi. Adicionalmente, sus 300 itinerarios conectan, con las tarifas más económicas, a las principales capitales del país con otras ciudades en las regiones de la Amazonia, la Orinoquia, la zona Pacífica y del Caribe.

    Por todo esto, ¡felicitaciones, amigos de SATENA! Han demostrado ustedes que el deseo de unidad para los colombianos es, más que un sueño, una realidad. De ahora en adelante continuarán demostrando, con su esfuerzo, que la aviación, hoy más que nunca, es capaz de aportar soluciones para los problemas del país. Éste era, también, el credo del piloto Saint Exupéry, quien afirmaba que “la máquina no nos aísla de los grandes problemas de la naturaleza, sino que nos sumerge profundamente en ellos”. ¡Que ésta sea su divisa, aviadores de Colombia!


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia
    26 de abril del 2002

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